
Louis Hubault y M. G. Dubled desarrollaron un camión Saurer 1929 que funcionaba con hidrógeno. El hidrógeno era producido por ellos mismos por medio de un molino de agua, una turbina de 35hp, un electrolizador, dos dinamos, una planta de destilación de agua, dos gasómetros (uno para el oxígeno, el segundo para el hidrógeno) y un compresor para comprimir hidrógeno a 350 atmósferas en un tanque estacionario que posteriormente alimentaba las botellas del camión a 200 atmósferas. En 1950, con un profesor de la Escuela Técnica Narcet, el señor Maxence Feyter, construyeron un árbol de levas para las válvulas que producían el hidrógeno. Durante 6 años viajaron miles de kilómetros sin incidentes, y sin que lo supiese el Inspector de Minas.



