Los muros de melocotones de Montreuil

Los “muros de melocotones” aparecieron durante el siglo XVII en Montreuil, cerca de París. Cada parcela presenta una geometría estrecha y extendida, es orientada norte-sur y es protegida por estos muros. Altos aproximadamente 2,70 metros, los muros están hechos de mampuesto, de tierra y están recubiertos de yeso, lo que asegura una buena inercia térmica, o sea la capacidad de conservar el calor. Ellos sirven simultáneamente a proteger los cultivos de las inclemencias del tiempo y a acumular el calor del sol durante el día, para devolverlo durante la noche. Eso permite de cultivar las variedades de frutos típicas de los climas más templados que lo de París y especialmente los más apreciados: los melocotones.

Los melocotoneros están plantados cerca de los muros. Son tallados para pegarse al máximo contra el muro y beneficiar del calor aprovisionado. La parte central de la parcela es utilizada para cultivar árboles frutales que no necesitan la protección de los muros, como los manzanos.

Los melocotones de Montreuil se hacen famosos y están en su apogeo durante la segunda mitad del siglo XIX. En esta época, son exportados a Londres, a Berlín y también a Rusia. Las múltiples parcelas, protegidas por casi 600 km de muros, cubren 320 hectáreas, es decir casi una tercera parte de la ciudad. Muchas variedades de melocotones que son cultivadas hoy en día fueron creadas allí.